En la montaña, con los esquís – esto lo justifica

Davo karničar: Down the mountain on his skis – it is just part of who he isDavo karničar: Down the mountain on his skis – it is just part of who he is

Davo Karničar, uno de los mejores esquiadores extremos del mundo. El primer hombre que esquió el Monte Everest, el primero que esquió desde las cumbres más altas de los siete continentes. Y todo esto con los Elan...

Hace cuatro décadas se subió a los Elan, en ellos pasaó sus años de competición y después, con sus propias manos y con insistencia en el sector de la gerencia y el desarrollo, comenzó la historia de los esquís de travesía con la inscripción Elan. Hace casi veinte años de esto y, en medio, la historia. En el esquí extremo, el esquí de travesía no hay campeones. Incluso ni siquiera existe un nombre único para esto, de lanzarse con tus esquís desde un lugar al que escalaste hace una hora. Los límites entre el alpinismo, el touring, “freeride”, “backcountry”... no son claros, el adjetivo “extremo” es, en el deporte, también uno de los más torpes.

Sus logros hablan de aquello que Davo Karničar hizo sobre esquís en las últimas dos décadas. Ya como alpinista experimentado, en 1995 bajo de su primera montaña de más de ocho mil metros de altura: el Annapurna en Nepal. Al año siguiente, el Shisha Pangma en Tíbet. En el año 2000, obtuvo mucha atención porque fue el primer hombre en esquiar desde la cima del Monte Everest. Este también fue el comienzo de otra hazaña suprema: esquiar desde los picos más altos de los siete continentes, el santo grial del montañismo o el Grand Slam. Después del Kilimanjaro, el monte Elbrús, el Aconcagua, el Monte Kosciuszko y el Monte McKinley, a finales de 2006, terminó la serie con los giros desde el macizo Vinson en la Antártida. Entre otras cosas, esquió en la ladera del noreste de las montañas Eiger, del Matterhorn y del Mont Blanc descendió del lado este.

Desarrollo de los esquís para Davo y para el mercado. ¡Oye! ¿Se trata de los mismos esquís?

“Justamente con el éxito en el Everest, en Elan se dio un salto en el desarrollo de los esquís de travesía y tres años más tarde tuvimos la primera colección en el mercado”, dice Davo. Hasta entonces era designado como una actividad para aquellos que no tenían dinero para el teleférico, pero el mercado demostró lo contrario. Hoy en día es un segmento que está en crecimiento.

Davo no era únicamente el que estaba alentando por la producción de estos esquís, es también un importante jugador en el desarrollo del producto. “Mi función es ponerme los esquís en condiciones más difíciles que los clientes”, así ve él su papel. Para el Everest, por ejemplo, necesitaron esquís suficientemente livianos como para llevarlos a la montaña más alta del mundo. Era necesario encontrar materiales suficientemente livianos, pero que debían comportarse del mismo modo en temperaturas extremadamente bajas y en temperaturas sobre cero.

Davo necesita unos esquís ligeros y seguros, que también ofrezcan placer y el resultado es un producto final en serie de alta calidad. Créase o no: para sus hazañas Davo siempre usa los esquís de serie. Todo el favoritismo VIP que necesita: “Sólo tengo esta oportunidad de elegir el par más rígido después de medir las características de los esquís”.

Los deseos y las necesidades de los clientes no son necesariamente los mismos que los de Karničar, por lo que ofrecen una diversidad de esquís de travesía y esquís similares.

“Jugamos bastante con el ancho de los esquís y de la línea de cotas. Aunque esté de moda una línea de cotas más grande y formas que correspondan al estilo ‘freeride’ y ‘freetouring’, el esquí de travesía debe permanecer tal como está, ya que tiene que ser de torsión suficientemente fuerte”, considera Davo, socio del Departamento de desarrollo.

Los esquís ‘free’ están diseñados para esquiar por una superfcie más suave, un esquiador de travesía en un recorrido no demasiado exigente también puede encontrarse con una sección de superficie dura y debe tener las cosas bajo control. Allí los esquís no deben doblarse, como sucede con los esquís para freeride.

“Me gustaría tener unos esquís con una anchura debajo del pie entre 8 y 10 centímetros, con línea de cotas casi insignificantes y con gran estabilidad de torsión. Saber cómo hacerlo en un modelo ligero, y tenemos el esquí perfecto para mí”, dice Davo con claridad. Debido a la anchura del zapato no puede golpear la nieve, incluso si las fijaciones están unidas directamente a los esquís y, al mismo tiempo, sigue las tendencias de los esquís. Incluso para los esquiadores de travesía normales, que quieren caminar por la nieve, un esquí así es mucho más adecuado que los clásicos esquís de travesía para competición que con una anchura debajo del pie de solo 6 centímetros.

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¿Y la curvatura de los esquís, el”rocker” de moda?

”Al esquiar sobre un terreno escarpado y firme está de más, ya que sería difícil alivianarlo para el giro. También se dificultaría el deslizamiento lateral”, dice Davo a quien, sobre técnicas de esquís, nadie le puede dar lecciones.

¿Dónde hay algo más interesante en el desarrollo de equipos para el esquí de travesía? 

“Las fijaciones han avanzado muchísimo”, dice Davo. “Se hicieron mucho más livianas. Además, gracias a los esquís más anchos se pueden colocar directamente en los esquís. Debes confiar en las fijaciones extremadamente ligeras. Mucha gente todavía quiere tener fijaciones en las cuales caminas con fuerza y escuchas que se cierran. Es importante encontrar un compromiso real entre la calidad y el peso. También las botas avanzaron mucho, se busca la comodidad al caminar, mientras que se siente como en una bota de esquí normal”.

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El deber de los fabricantes es también la concientización

El esquí en las pistas es un deporte para todo el mundo, en cuanto a la complejidad física y la necesidad de conocimiento de los peligros de las montañas cubiertas de nieve se refieren.

¿Es también así con el esquí fuera de pista?

Davo: “El clásico esquí alpino es conocimiento, las pistas de esquí y unos esquís normales son un requisito indispensable, ya que las personas deben tener sus habilidades de esquí en un nivel antes de incursionar en el esquí de travesía. Por el momento no veo obstáculos en el aumento del interés del esquí de travesía.”

Por lo tanto: ¿es el esquí de travesía un valor añadido a los movimientos de los esquís? 

Davo lo ve de esta manera: “No tenemos mucho tiempo libre. Cuando alguien se toma un día libre se pregunta cuándo se hace el mayor el impacto en la salud, en el cuerpo, cuándo hace más por mí mismo. Cuando practicas esquí alpino las cargas son cortas y la gente es consciente de que esto no es para lo que han trabajado toda la semana. Querrán hacer algo más para sí mismos. Si practican esquí de travesía, también dependerá del éxito a la hora de dar informaciones sobre los peligros del invierno en las montañas. Sin duda existe el miedo. Asimismo los fabricantes pueden hacer mucho en este sentido. Es imprescindible que, además de sus esquís de travesía, ofrezcan económicamente un equipo básico de salvataje (transceptor, sonda y pala). Las personas se preguntan por qué los necesitan, para eso tomarían cursos y se prepararían para las situaciones en la montaña.

Es nuestro deber darles toda la información”. Esto último es una de las misiones básicas del Centro de montañismo, en cuya construcción Davo ha invertido últimos años y que pronto cobrará vida.