Mantenimiento de los esquís: Guía para un gran rendimiento

La clave para una gran relación con tu equipo de esquí es muy simple; le quitas, lo que has puesto en el. Esquís con un servicio regular se comportarán como el primer día en que tocaron la nieve. Parte de este servicio puede ser fácilmente hecho por ti y algunas otras cosas debes dejárselas a tu taller o tienda de esquí local. Para ayudarte y enseñarte sobre este proceso, el equipo Elan desde la misma sede de Elan ha elaborado esta guía para mantener tus esquís funcionando durante años.

Antes de guardar mis esquís, los llevo a un taller de esquí. Limpiar los esquís y luego dejarlos con una capa de cera durante el verano ¡es una buena idea!

Nicole Kruschitz

Servicio regular  

Los esquís son como tu coche; necesitan mantenimiento regular para garantizar que funcionen sin problemas. Te recomendamos que les des un servicio completo al comienzo de cada temporada. Cuanto más esquíes, más mantenimiento necesitarán tus esquís, así que revísalos en consecuencia. Esto incluye reparación y pulido de la base, afilado de cantos, encerado y control de las fijaciones por un técnico capacitado para garantizar tu seguridad.

Probablemente la mayoría de ustedes no posee una máquina para pulir y rectificar esquís o un probador de fijaciones o al menos la experiencia de horas y horas afilando cantos, probablemente este trabajo es mejor dejárselo a  los profesionales. Sin embargo, hay algunos pasos básicos del mantenimiento que muchos de ustedes pueden hacer para ayudar a mantener su equipo en las mejores condiciones.

Inspección

De vez en cuando, revisa tus esquís en busca de daños y desgaste. Cuando revises tu equipo hay algunas cosas importantes en las que debes fijarte. Primero, seca bien tus esquís después de cada uso, esto ayudará a prevenir la corrosión en los cantos. Luego, examina la base en busca de daños y determina si tus esquís necesitan cera. El signo de una base saludable es un acabado liso y brillante. Si ves manchas grises (especialmente en bases negras), eso es señal de que tus esquís necesitan cera.

Luego, verifica los cantos para ver si necesitan ser afilados. Lo más probable es que lo notes cuando estés esquiando, pero también puedes comprobarlo a mano. Aquí funciona el mismo principio que con los neumáticos de tu coche; si están desgastados, aún puedes conducir, pero no tendrán el mismo agarre y control que con unos neumáticos nuevos. Para esto pasa cuidadosamente los dedos a lo largo del canto para ver si esta liso. Si encuentras puntos con relieve, ásperos o rebabas, tus cantos necesitan un servicio. Para verificar que tan afilados están tus cantos a mano, con cuidado raspa el dorso de la uña sobre el canto. Una pequeña lamina de tu uña debiera desprenderse en el canto si se encuentran bien.

Después de la temporada personalmente encero mis esquís, dejo la cera en ellos, luego los pongo en una bolsa y los guardo en un almacén.

Mitja Šorn

Los cantos pierden su eficacia con el tiempo, pero cuanto tiempo tarde en suceder esto depende de algunos factores. El número de días que pasen en la nieve y la estructura de la nieve juegan un papel importante. La nieve artificial es más abrasiva que la nieve natural y desgasta los cantos más rápidamente. En general, los cantos agarran bien durante aproximadamente diez días de esquí en nieve natural y la mitad en nieve artificial o hielo. Los corredores de esquí o usuarios más exigentes normalmente afilan sus cantos con mayor frecuencia. Los cantos pueden soportar muchos afilados, por lo que las posibilidades de que un esquiador promedio utilice todo el material de los cantos son mínimas.

El último paso del proceso de inspección es comprobar si hay daños en el resto del esquí. Presta mucha atención a la unión del canto con la pared lateral del esquí. Después de un largo periodo de tiempo, el pegamento estructural del esquí puede soltarse, abriendo un espacio entre el canto y la pared lateral que permitirá la entrada de agua o humedad en el esquí. Es muy raro que esto suceda, pero si este defecto se encuentra a tiempo, el esquí puede ser reparado. Mientras haces esto, mira tus fijaciones para ver que todas sus piezas estén intactas y las partes que están en contacto con las botas están limpias y libres de suciedad.

Reparación de daños

Desafortunadamente, ningún esquí es inmune al daño. Los árboles, piedras, rocas y los rieles del snowpark casi siempre ganarán en un enfrentamiento con tus esquís. Las áreas más comunes en las que veremos desperfectos son la base y los cantos, típicamente causados por el impacto con algo que no sea nieve. También puedes encontrar fisuras en los cantos o daños en la base si haz golpeado los rieles y cajas del snowpark en tu estación de esquí.

Las ralladuras y surcos menores en la suela son razonablemente fáciles de arreglar. Los  daños más pequeños se rellenan con un material denominado P-Tex, mientras que en daños mayores probablemente sea necesario cortar la zona dañada y reemplazarla con nuevo material de base. La reparación de daños menores puede estar dentro del conjunto de tus habilidades si tienes las herramientas y materiales apropiados, tales como una barrita de P-Tex, también conocida como Cofix, un mechero o un soplete de cartucho y una rasqueta de metal, que serán necesarios para reparar los daños menores en la base. La reparación de daños importantes es una tarea que mejor dejaremos a los especialistas de un taller de esquí.

La reparación de los cantos es una posibilidad más desalentadora. Al inspeccionar los cantos, comprueba si hay grietas, deformaciones y rayas. La mayoría de las rayas y ciertos tipos de deformaciones se pueden reparar. Pero si alguna parte del borde se ha dañado o desprendido por completo, esto probablemente puede ser irreparable y será hora de empezar a buscar tu próximo par de esquís.

Después de esquiar en diversas condiciones durante toda la temporada, las suelas suelen necesitar reparación. Lo primero que hago es revisar la base, eliminar rayas y suavizar las irregularidades. Para esto los llevo a un taller de esquí, ya que no tengo en casa las herramientas apropiadas.

Simon Hitti

Cuidado personal

Los cantos

Si tienes experiencia en el cuidado de tus cantos, aquí tienes algunas cosas que puedes hacer por tu cuenta para mantener tus esquís. Recuerda, cuando se trata del material de los cantos, una vez que lo quitas, no puedes volver a ponerlo, así que es mejor saber bien lo que estás haciendo.

Usamos una lima de diamante para repasar los cantos casi cada vez que esquiamos. Esto ayudará a eliminar los puntos ásperos, como rebabas, que te pueden hacer sentir como que el esquí se engancha sobre la nieve, así como conservar el filo de los cantos.

El objetivo aquí es eliminar las imperfecciones menores en el borde sin afectar el acabado original del esquí. En este procedimiento se debe tener cuidado en no dañar los cantos y su geometría. El uso de una guía para la lima y una abrazadera pueden ayudarte con este procedimiento. Después de repasar los cantos con tu lima de diamante, debes sentirlos suaves y afilados.

Me gusta dejar los cantos afilados y la base con una capa de cera, para que estén listos para la primera nevada de la próxima temporada.

Mael Olliver

La base

La base o suela tiene dos características principales: la estructura y la impregnación de cera. La estructura son micro ranuras cortadas en la base del esquí con una maquina reestructuradora de piedra, la que facilita el deslizamiento del esquí sobre la nieve. La cera también contribuye al deslizamiento, pero tiene una vida útil mucho más corta. Por lo general, los esquís debieran encerarse cada pocos días de esquí para un buen deslizamiento.

Encerar los esquís es algo que en principio la mayoría de nosotros puede hacer. Recuerda que debes preparar los cantos antes de encerar, o de lo contrario tendrás la lima y otras herramientas llenas de cera que los inutilizará. Además, tendrás que tener una plancha  dedicada exclusivamente para esto a menos que te guste llevar la ropa cubierta de cera. Si ya tienes la cera de esquí, una plancha, una rasqueta de plástico, un cepillo de crin y uno plástico en casa, ¡estás listo para encerar tus propios esquís!

1o – Cepilla la base con un cepillo específico para esquís, para eliminar cualquier suciedad o polvo y abrir la estructura. En una tienda de esquí pueden ayudarte a elegir los cepillos que más te convengan.

2o – Derrite la cera en gotitas sobre el esquí con la plancha, luego extiende esta cera uniformemente a lo largo de toda la longitud del esquí, hasta que la base esté completamente cubierta. Asegúrate de que la plancha esté configurada a la temperatura correspondiente para el tipo de cera que estás utilizando (comprueba el embalaje para verificar la temperatura recomendada). Presta atención en no "quemar" la base, debes mover constantemente la plancha a lo largo de toda la longitud del esquí.

3o - Si te estás preparando para el día siguiente en la montaña, usa una rasqueta de plástico para eliminar completamente la cera de la base. Cuando retires la cera por completo, cepilla la base, con el cepillo plástico, hasta que esté brillante y lisa.

¡Ahora estás listo/a para esquiar! ;)

Encero mis esquís de manera uniforme. Una vez que esta se enfría, los junto y les pongo una cinta. Ahora ya están listos para el verano. Cuando están preparados para el sueño de verano, los coloco en un lugar visible de mi departamento, para que ninguno de los dos suframos de ansiedad por la separación.

Martina Radekova

El almacenamiento

Cuando guardes tus esquís entre usos, límpialos bien con un paño seco y guárdalos en un lugar seco. Esto ayudará a prevenir la corrosión en los cantos y otras partes metálicas de las fijaciones. Esto se aplica tanto para el almacenamiento temporal durante el invierno como fuera de temporada durante el verano. Los esquís deben almacenarse lejos de la luz solar, el calor excesivo y mantenerlos en un ambiente seco. Para preparar tus esquís para el almacenamiento de verano, lo más importante es preparar los cantos y la base antes de guardarlos. Sigue los pasos de la inspección y ten en cuenta lo que tus esquís necesitan para volver a trabajar. Retoca los cantos según sea necesario, rellena cualquier daño en la base, luego aplica una buena capa de cera asegurándote de que los cantos queden cubiertos. Esto ayudará a sellar la base contra cualquier suciedad o polvo, y también a proteger los cantos.

Limpio los esquís con un paño húmedo y los seco bien. Relleno los daños de la base y los limpio con un cepillo áspero. Luego aplico una gran cantidad de cera sobre toda la base y los cantos con la ayuda de una plancha. Dejo la cera en los esquís y los pongo en un lugar seco y fresco. Los esquís ahora están protegidos para el verano.

Matej Kovačič

Las fijaciones 

Cuando compras un par de esquís, es probable que también tengas un conjunto de fijaciones, ya sea que hayan venido con el esquí o las haz tenido que comprar aparte. Estas deben ser instaladas por un técnico certificado, ya que hay factores importantes de seguridad que deben ser considerados. En primer lugar, las fijaciones deben ajustarse correctamente al tamaño de tus botas de esquí. Cada bota tiene su centro marcado y además la longitud de la suela en milímetros. A continuación, las fijaciones deben ser ajustadas según la longitud correspondiente. El segundo paso es ajustar correctamente el valor de liberación de la fijación, también conocido como configuración DIN. Esto depende de la altura, el peso, la edad, la longitud de la bota y el nivel de habilidad de cada esquiador. Elan te recomienda que un técnico inspeccione y compruebe la función de tus fijaciones cada temporada.

Racing papá Dejan
La familia de Klemen Gričar
Yo no preparo mis esquís para el sueño de verano, ¡porque esquío todo el año! Además, mis esquís de travesia van conmigo en todo momento.

Anja Kalan

Conclusión

Esperamos que esta guía básica de mantenimiento te resulte útil. Para nosotros, la puesta  a punto de los esquís es una buena forma de mantenernos en contacto con nuestro equipo y los esquís. También es bueno para el cuidado personal; nos ayuda a prepararnos para el siguiente día en la nieve, es una forma terapéutica de relajarse después de un gran día en la montaña con los amigos, y es además gratificante experimentar el giro perfecto en un par de esquís que nosotros mismos hemos preparado. En Elan, no solo construimos los mejores esquís del mundo. Somos esquiadores insaciables que disfrutamos del olor a cera en el aire, un canto recién afilado, y siempre de buenos momentos en la nieve.

Cuando estoy preparando mis esquís para el verano, me gusta darles un buen baño con un paño, meterlos en una pequeña mantita de cera, y leerles una bonita historia antes de acostarlos para asegurarme de que tienen dulces sueños. El paso más importante es abrazar y besar a tus esquís. Puede que vayas a estar alejado de ellos por un tiempo, y quieres que recuerden que los amas.

Sarah Petelinsek